
Esta organización de mujeres, con sede en Moreno, provincia de Buenos Aires, aborda las problemáticas de género desde la educación e intervenciones callejeras a través del humor.
Las Va-Riendo participan de una murga –Reinas Mamas- que desfilan en los corsos de la zona con sus canciones llenas de un feminismo que contagia a las mujeres de los barrios que visitan.
Las Va-Riendo suelen dar talleres sobre sexualidad en centros comunitarios de la zona. En ellos, cuenta Patricia, una de las fundadoras del grupo, “siempre, cuando terminamos hay dos o tres que se quedan con cualquier excusa, a limpiar o lo que sea, y lloran, dicen que abortaron o que fueron violadas, y que pensaban que no se lo podían decir a nadie”.
Leer más
Este blog nace con un objetivo único y muy claro: Mostrar nuestra solidaridad con las mujeres palestinas.
Para ello se ha diseñado una campaña de recogida de mensajes para hacer un reconocimiento al trabajo de todas las mujeres palestinas en general y a las mujeres que han sufrido maltratos en particular.
Leer más

La Web española se expresa mayoritariamente en un lenguaje sexista. No obstante, se evidencian esperanzadores signos de cambio hacia una Internet inclusiva, en la que las mujeres sean visibles. Así lo demuestra el Estudio sobre lenguaje y contenido sexista en la Web, elaborado -en el marco del proyecto Web con Género – por la Fundación CTIC (Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación), financiado por el Ministerio de Industria, a través del Plan Avanza y El Gobierno del Principado de Asturias, con la colaboración del Instituto Asturiano de la Mujer.
El estudio se realizó a partir de una muestra de 60 web de instituciones públicas, 20 web de proyectos de la Sociedad de la Información y otras 20 de medios de comunicación de España.
Leer más


Ampliar la cobertura de derechos, en principio, es algo positivo, ahora bien, en un sistema basado en la división sexual del trabajo y por lo tanto en la desigualdad de género es importante tener en cuenta el punto de partida sobre el que se realiza la ampliación jurídica y en qué medida la misma nos acerca a la igualdad o nos aleja de ella. Las propuestas y debate sobre la situación y reparto de los permisos por nacimiento y adopción es un buen ejemplo de esto.
Leer más
Por María Pazos
Según ha declarado el Gobierno, los PGE para 2009 serán austeros, solidarios y de mejora de la productividad. Por otro lado, el Presidente sigue declarando su intención de poner la igualdad de género en primer plano de la agenda política, y para ello ha creado un Ministerio de Igualdad. Pero, ¿será la crisis un obstáculo para desarrollar esas buenas intenciones? Todo lo contrario, y no solamente porque las mujeres son mayoría en todas las categorías que reclaman nuestra solidaridad.
En cuanto a la productividad, tenemos un enorme potencial de mujeres sobre-cualificadas y actualmente subempleadas, desempleadas o fuera del mercado de trabajo. Las mujeres españolas tienen mayor nivel de educación que los hombres, pero su dificultad para insertarse en el empleo de calidad es mucho mayor. No podemos seguir permitiéndonos este evidente despilfarro.
Para aprovechar el potencial productivo de las mujeres es crucial aprovechar el potencial cuidador de los hombres. En España hay un amplísimo margen para ello, ya que su participación en el trabajo doméstico es una de las más bajas de Europa. Este contexto de austeridad es el mejor momento de tomar medidas efectivas para la participación de los hombres en el hogar al 50%.
Leer más

La campaña de presión orquestada por el grupo Christian Institute británico se ha saldado con la rendición de Google: incluirá entre su publicidad fotos de fetos abortados.
No es que hasta ahora Google haya prohibido la publicidad antiabortista; de hecho, en su buscador se puede encontrar publicidad pagada por asociaciones religiosas y otras organizaciones conservadoras que se niegan a aceptar el derecho al aborto como parte de los derechos reproductivos de las mujeres y mientras defienden el estatus casi de ciudadanía del no nato.
Leer más

Por Charo Carracedo.
La prostitución o, más pertinentemente, el acceso masculino por precio al cuerpo de las mujeres constituye una práctica social inmemorial, arcaica y antigua como la supremacía masculina sobre las mujeres. En efecto, la prostitución es una versión más, de las modalidades en que se manifiesta y asegura el principio de la autoridad patriarcal y no difiere, en su fundamento, de otras formas en que se hace ostensible el ejercicio de la supremacía o del poder. La mutilación genital femenina, la violencia relacionada con la dote, la autorización legal atribuida a los maridos para castigar física o psicológicamente a las mujeres, las violaciones masivas en tiempos de guerra, por igual la prostitución, constituyen una muestra del catálogo que permiten evidenciar el lugar que corresponde ocupar a las mujeres.
El poder político, en su versión civil o religiosa, ha organizado y participado activamente, también desde tiempos inmemoriales, en la selección de las mujeres que han de estar disponibles para ser usadas pública y colectivamente por los varones y en las condiciones en que se realizan tales usos.
Leer más

Es importante el planteamiento de la conciliación que realiza el Ayuntamiento de Maracena en sus XII Jornadas que tendrán lugar los días 20, 21 y 27 de Octubre.
En estas jornadas, se pretende debatir sobre la necesidad de orientar las políticas públicas hacia el modelo de sociedad de bienestar basado en la igualdad de género. Cuál es el papel de las Administraciones locales y de las empresas para garntizar que los derechos de hombres y mujeres a la corresponsabilidad no se conviertan en papel mojado. La coeducación, los nuevos modelos de masculinidad, la particpación paritaria y la nueva organización social de tiempos y espacios, se vislumbran como factores claves de estas jornadas.
¿Te interesa? Inscríbete y envía el formulario a este correo
Leer más
Con la intención de hacer llegar la formación en feminismo y género a todos los sectores de la población malagueña, los días 20, 21 y 22 de Octubre tendrá lugar la primera edición de este nuevo programa liderado desde el área de Políticas de Igualdad de Género de la Diputación de Málaga. [Descarga el programa y rellena el formulario de inscripción] Allí nos vemos!!
Esta Revista virtual , del Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos (CLAM/IMS/UERJ), tiene como objetivo publicar artículos inéditos que, haciendo foco en el contexto de los países latinoamericanos, exploren las dimensiones culturales y políticas de la sexualidad.
¿Tienes inteŕes en publicar?
Leer más
El CSIC concluye que las tareas domésticas representarían el 55% del PIB regional si fueran contabilizadas
Por Luis Doncel [El Pais]
Las mayores diferencias entre sexos en dedicación al hogar se producen entre los 30 y los 39 años
Ellas dedican el triple de tiempo que los hombres a tareas como cuidar niños y enfermos
Existe un trabajo, ingente y vital para quienes se benefician de él, que no figura en los medidores de la riqueza de un país. Es el realizado por los que en el hogar hacen la comida, atienden a los niños o mayores, o cuidan a los enfermos. Si hubiera forma de contabilizarlo, el impacto económico de estas atenciones familiares representaría casi el 55% del producto interior bruto (PIB) de la Comunidad de Madrid. Y son las mujeres las que, en una proporción de tres a uno, cargan con este trabajo no remunerado sobre sus espaldas.
Éstas son las abrumadoras conclusiones a las que ha llegado el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en un trabajo que tiene el título de La cuenta satélite del trabajo no remunerado en la Comunidad de Madrid. La investigación ha sido dirigida por la catedrática de Sociología María Ángeles Durán, se ha realizado sobre 1.832 encuestas en la región y fue presentada ayer en la universidad de verano Menéndez Pelayo, en Santander.
Si cada madre que prepara la comida a sus hijos o atiende a un familiar con Alzheimer recibiera un sueldo por ello, la renta regional aumentaría en 55.500 millones de euros. De éstos, 40.700 irían a parar a manos femeninas, y 14.800, a hombres.
Estas cifras contrastan con las contabilizadas en la economía oficial. Mientras el 73,4% del trabajo no remunerado recae en las mujeres, éstas realizan sólo el 39% del que sí está dentro del mercado. Esta relación se invierte en los varones: el 26,61% de cuota de las actividades domésticas, frente al 61% de aquéllas en las que hay un sueldo de por medio.
A pesar de que la encuesta ha utilizado la metodología recomendada por Eurostat, la agencia estadística de la Unión Europea (UE), el informe también incluye los datos que se obtendrían si se contabilizaran las actividades secundarias. Éstas son las que se realizan simultáneamente a otra que requiere mayor atención; por ejemplo: la persona que está cocinando y, al mismo tiempo, cuida a un niño.
Teniendo en cuenta este segundo baremo, las actividades domésticas no remuneradas tendrían un valor añadido equivalente al 130,78% del PIB regional. Según Durán, la inclusión de las actividades secundarias refleja mejor la realidad del mercado laboral: “A nadie se le ocurre que un taxista que espera en la parada a que llegue un cliente no esté trabajando”. En total, se está hablando de 6.000 millones de horas anuales de trabajo no remunerado. O de 15.000, si se incluyen las actividades secundarias.
Pese a los datos que muestra la doble carga que soportan las madrileñas dentro y fuera del hogar, el estudio indica que aún es mayor el esfuerzo de las mujeres del resto de España. El trabajo no remunerado representa el 60% del PIB español cinco puntos más que en la región y la participación de las mujeres en estas tareas asciende al 80 seis puntos y medio más que en la Comunidad.
Esta diferencia se debe a la mayor industrialización de la región respecto al resto del país y a que las madrileñas están más integradas en el mercado laboral. “A mayor industrialización en una sociedad, menor porcentaje de trabajo no remunerado”, explica Durán.
La profesora estuvo acompañada en la presentación del informe por el consejero de Empleo y Mujer, Juan José Güemes, cuyo departamento ha contribuido a financiar el proyecto, y el presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Madrid, Francisco Cabrillo. Éste utilizó una frase que se atribuye al economista estadounidense Paul A. Samuelson para ilustrar la filosofía que late detrás del estudio: “Si me caso con el ama de llaves, disminuye la renta nacional”. Cabrillo alabó la contribución de Durán para que se estudien las actividades que no son consideradas a efectos económicos.
Durán mencionó al grupo de los “exentos” las personas que consideran que no tienen que dedicar ni un minuto de su tiempo para prestar servicios no remunerados como una categoría social que debería desaparecer. Frente a éstos están los que no pueden pagar los servicios. Niños, ancianos o pobres que requieren de los cuidados de otros, que casi siempre son otras.
“¿Cómo es posible que una democracia avanzada no incorpore a su agenda política la redistribución del tiempo?”. Con esta pregunta, la catedrática mostró en Santander su preocupación por los sectores de la población a los que se les endosa la obligación de prestar su tiempo a los que lo necesitan pero no pueden pagarlo, como niños o enfermos.
“Si fuera por voluntad propia, vale; pero en la mayor parte de los casos, esta situación se ha impuesto a las mujeres”, añadió. Y la situación de las nuevas generaciones no es mejor. Los datos del estudio señalan que las mayores diferencias se dan entre los 30 y los 39 años, seguidos por los que están en la cuarentena y los que tienen entre 25 y 29 años. Durán califica este hecho de “expropiación del tiempo que sufren las chicas”.
Mientras que entre los más jóvenes la participación de las mujeres duplica a la de los hombres, a partir de la jubilación las proporciones se hacen casi iguales. Los abuelos siguen sin participar en algunas tareas domésticas, pero al menos sí en el cuidado de los nietos. Las mujeres mayores de 75 años que cuidan niños les dedican siete horas, y sus maridos, sólo cuatro y media.
Además de la edad, también influye el estado civil. Si cuando están solteras, un 84% de las mujeres realiza tareas domésticas, esta cifra aumenta hasta el 96% cuando viven en pareja. El incremento en los hombres es insignificante: del 69% al 70%.
La catedrática considera urgente responder al reto que se va a plantear en los próximos años. “Va a aumentar la demanda de tiempo no remunerado, mientras que disminuye el número de personas que están en condiciones de ofrecerlo”. En el debate que siguió a la presentación de los datos se oyeron voces reclamando una rebelión de las mujeres para que digan “no” cuando sus maridos les pidan la cena.
La solución, sin embargo, no está en que el Estado pague un salario a las personas que realicen trabajos no remunerados, coincidieron en destacar Güemes y la autora. El consejero explicó que esta medida, además de inviable económicamente, haría perder a las mujeres aún más posiciones en el mercado laboral.
Leer más
comentarios desactivados para este artículo
ONU: la promesa de un nuevo comienzo De regreso en Valencia