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Tierra de Mujeres

La marginación femenina en la cultura


Desde hace años hay más licenciadas universitarias que licenciados, y, sin embargo, ni siquiera en los campos más feminizados, como la literatura, nos acercamos ni de lejos a un igual protagonismo

Por Laura Freixas 03/05/2008

Por qué hay tan pocas mujeres en el mundo de la cultura? Según un estudio que acaba de presentarse, de las películas españolas de los últimos años (2000-2006), sólo un 7% han sido dirigidas por mujeres (Fátima Arranz: Mujeres y hombres en el cine español).

El lenguaje nos enseña muchísimo sobre el valor que la sociedad patriarcal asigna a cada sexo

Una cultura que invisibiliza a las mujeres no perjudica a las poetas o compositoras, sino a todas

La lista de los libros más vendidos en España en una semana cualquiera (Abc, 29-3-08) incluye una mujer entre 10 en ficción y dos en no ficción: 10% y 20%. De las 43 exposiciones individuales organizadas entre 2002 y 2005 por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior, sólo dos (5%) llevaban firma femenina (Manifiesto Arco 2005). En los medios de comunicación, aunque son mujeres el 46% de los profesionales, sólo ocupan un 24% de los puestos directivos (Informe Anual de la Profesión Periodística, 2006). En teatro, de entre los candidatos a los Premios Max de Artes Escénicas 2008, las mujeres son minoritarias en casi todas las categorías, especialmente directores (25%) y autores (19%) (http://www.projectevaca.com).

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sgd || 5 05 2008 - 10:08

CreAccionA



Mujeres que se enredan

Submergentes

web Submergentes

Ramona Rodríguez y Mercè Galán son al artíficas de esta nueva plataforma en red de video-arte. Submergentes es una propuesta audiovisual, donde tiene cabida producciones alternativas y proyectos de experimentación con vídeo, sonido y arte electrónico.

“El vídeo es una herramienta cuyo uso es cada vez más accesible a una gran parte de la población. Es por ello, que la proponemos como medio para registrar de modo artístico, experimental, lúdico, serio o desenfadado, las experiencias individuales y colectivas. Submergentes es una plataforma sin ánimo de lucro. Nuestra finalidad es ir construyendo entre tod@s una geografía de la mujer y del hombre contemporáneos, a través de esos fragmentos de vídeo”.

¡Bienvenidas a la red!

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sgd | 24/12/2007 |

Comentarios


GenTec.jpg

GeneroTICs


TICs de Género
Conocimiento abierto, Sociedad Libre
III Congreso on line Observatorio Cibersociedad"

Inclusión, diversidad y equidad de género: REDES hispanas para el desarrollo de la Sociedad del Conocimiento: Conclusiones

La bloggera Yoani Sánchez recibe el Ortega y Gasset

Yoani Sánchez es la autora del blog Generación Y , un blog dedicado a gente nacida en Cuba en los años 70 y 80 que se ha ido convirtiendo a lo largo de su año de vida en la red, en un punto de referencia de la opinión divergente de la isla y crítica al gobierno de Raúl Castro. Con más de un millón de visitas al mes, sus textos se publican mediante un servidor situado en Alemania.

Este contexto que rodea su actividad de periodismo ciudadano es el aspecto que más peso ha tenido en el jurado de los premios de periodismo digital Ortega y Gasset que han decidido premiar su valentía y su habilidad para sortear las limitaciones a la libertad de expresión en Cuba, destacando el estilo de información “vivaz y directa” que ofrece a sus numerosos lectores y “el ímpetu con que se ha incorporado al espacio global del periodismo ciudadano”.

¡Enhorabuena Yoani!

La entrega de los Premios fue ayer y Yoani no pudo asistir, Su página aparecía esta mañana otra vez bloqueda temporalmente; lo que le da un mayor portagonismo y dimensión a su intención con este blog: “que las personas quieren emitir una opinión diferente a la oficial”.

El País entrevista a Yoani

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sgd | 08/05/2008 |

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  1. Hermógenes (La matria y la patria)
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Festival Infinita 07

Convocatorias destacadas



Yporqueno

YporquéNO


Poniendo coto al patriarcado, ¿será de ésta?

Las palabras de la Ministra de Igualdad de España, Bibiana Aído, rsultan contundentes: “hay una necesidad clara de cambiar muchas de las estructuras patriarcales que siguen persistiendo en este país y en eso pondremos todo nuestro esfuerzo y nuestro empeño”.

Somos muchas y muchos quienes pensamos y actuamos desde este convencimiento. La novedad es que se haya explicitado públicamente por quien asume en esta legislatura, la responsabilidad de asignar recursos para el avance hacia la igualdad efectiva.

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Carmen Castro || 30 04 2008 - 16:26

Colaboraciones




La matria y la patria

Por Elena Simón Rodríguez

Qué es más importante: dar vida y cuidarla o defender un territorio ajeno arriesgando la propia? ¿De qué tenemos más riesgo: de sufrir violencia terrorista o violencia machista? ¿Qué pasa con la misoginia varonil que impele a bastantes hombres de relevancia y renombre a hacer apología de la violencia machista? ¿Será que hace falta un Ministerio de Igualdad? Todo el mundo sabe lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo desde que nueve Ministras fueron nombradas en un país famoso por no estar demasiado preocupado por las muertes de muchas mujeres a manos de su “propietarios” como problema de primer orden.

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sgd || 5 05 2008 - 10:00

Nutrientes de la red



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DENUNCIA

Di NO a la violencia de género

El Fondo de Desarrollo para la Mujer de las Naciones UNidas, UNIFEM, está llevando a cabo una Campaña contra la Violencia de Género y para apoyarla solicita la firma, por Internet, apoyando su lema ‘Di NO a la Violencia contra las Mujeres’.

La Embajadora de Buena Voluntad de esta Campaña es la actriz Nicole Kidman y os hago llegar la carta que ella envia solicitando vuestro apoyo.

A la vez quiero pediros que le deis la mayor difusion posible a esta iniciativa de UNIFEM

Ines Alberdi

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sgd || 5 05 2008 - 10:18

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DEBATE

Feminismo y abolicionismo

Por Charo Carracedo.

La prostitución o, más pertinentemente, el acceso masculino por precio al cuerpo de las mujeres constituye una práctica social inmemorial, arcaica y antigua como la supremacía masculina sobre las mujeres. En efecto, la prostitución es una versión más, de las modalidades en que se manifiesta y asegura el principio de la autoridad patriarcal y no difiere, en su fundamento, de otras formas en que se hace ostensible el ejercicio de la supremacía o del poder. La mutilación genital femenina, la violencia relacionada con la dote, la autorización legal atribuida a los maridos para castigar física o psicológicamente a las mujeres, las violaciones masivas en tiempos de guerra, por igual la prostitución, constituyen una muestra del catálogo que permiten evidenciar el lugar que corresponde ocupar a las mujeres.

El poder político, en su versión civil o religiosa, ha organizado y participado activamente, también desde tiempos inmemoriales, en la selección de las mujeres que han de estar disponibles para ser usadas pública y colectivamente por los varones y en las condiciones en que se realizan tales usos.

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sgd || 8 01 2007 - 19:09

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CONVOCATORIAS

Periodista en situaciones de límite

Éste, podría ser el lema de una parte de la vida de Carmen Sarmiento , la primera mujer corresponsal de guerra de TVE; y con este mismo título impartirá una conferencia 8 de mayo en Valencia , a las 19.30 horas, en la Fundación RuralCaja (Paseo de la Alameda, 34).

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sgd || 7 05 2008 - 13:14

Políticas. Mujeres protagonistas de un poder diferenciado

Políticas

Feminizar la política es feminizar la vida. Cuando las mujeres llegan a la política y las cámaras de representación se impregnan de diversidad de género, algo comienza a cambiar, algo para lo que no hay vuelta atrás y que requiere de una acción premeditada, constante y continua, para contrarrestar los prejuicios sexistas y las múltiples resistencias machistas que todavía existen.

Este es el enfoque que proyecta Políticas, el nuevo libro de la Colección PLanta 29 escrito por Antonio Gutiérrez Rubí que se presenta el 6 de Mayo,a las 12.30 horas, en Madrid, en Blanquerna Centro Cultural


La paridad es sólo una parte de la imprescindible «feminización de la política». Necesitamos otra política, [desde y para] la equidad efectiva, cierto. Pero se necesita, sobre todo, compartir el poder (no sólo la representación) y hacerlo de otra manera para revitalizar la democracia. Las mujeres que hacen política pueden, y ejemplos no nos faltan, comportarse con los roles y estereotipos culturales del machismo político. Pero también pueden, y mayoritariamente, incorporar otras escalas de valores en las relaciones (personales, sociales, institucionales, políticas), con otras sensibilidades y renovados matices. Y, sobre todo, con otra agenda y otras prioridades.

El reto es evidente, mostrar otra forma de ejercer el poder, alejado del machismo y de la misoginia, integrando la política de las emociones, alentando la capacidad de diálogo y el fluir de la conversación. Hacer redes, algo en lo que muchas mujeres tiene experiencias de vida que representan la estrategia revolucionaria de este siglo.


La misoginia es la versión sofisticada del machismo entre los progresistas. Letal para una cultura de izquierdas y democrática. Cuando ellas son brillantes, ejecutivas y competentes dan, definitivamente, «miedo».
Pero el miedo es para la mayoría de ellos, no para la mayoría de la sociedad.

La presencia de mujeres en los Parlamentos apenas representan un 18% a nivel mundial, según los datos facilitados por la Unión Interparlamentaria . Esta misma institución, que agrupa a los parlamentos del mundo y que tiene estatus de observador permanente en Naciones Unidas, demuestra que las políticas públicas de orientación social cambian (y mucho) cuando las mujeres gobiernan.

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sgd || 5 05 2008 - 10:20

Director/a de UNRISD

El Instituto de Investigación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social (UNRISD), uno de los principales centros de reflexión sobre temas sociales del mundo, seleccionará director/a entre las candidaturas que reciba antes del 30 de junio.

La posición de Director(a) del Instituto ofrece
una emocionante oportunidad para iniciar programas innovadores de
investigación a escala mundial, incidir en los debates de política
internacional y atraer contribuciones de pensadores destacados, centros de
investigación, órganos multilaterales y organizaciones de la sociedad
civil. El/la candidato(a) ideal ha de ser un(a) académico(a) de renombre
mundial, comprometido(a) con la investigación multidisciplinaria y capaz de
motivar a un equipo internacional de investigadores. El o ella debe tener
probada experiencia en la gestión y la recaudación de fondos, de
preferencia a nivel internacional o regional, dominar el inglés y tener un
conocimiento práctico del francés y/o español.

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sgd || 5 05 2008 - 10:03

Rebaja de impuestos a las mujeres: ¿la acción positiva como arma arrojadiza?

Por María Pazos

Por si fuera poca la proliferación de medidas supuestamente encaminadas a ‘compensar’ la desigualdad de género, una muy importante se añade a la lista: la reducción de impuestos a las mujeres trabajadoras. Una ‘acción positiva’, según el PP, con una doble finalidad: incentivar el empleo femenino y compensar a las mujeres por su menor renta. Ambos objetivos son loables, pero ninguno de ellos se verá favorecido por este camino.

En cuanto a las diferencias salariales, a primera vista parece evidente que un ingreso adicional para todos los componentes del grupo que tiene menores ingresos disminuirá la diferencia de medias entre ambos grupos. Sin embargo, tendríamos que considerar que parte de esta rebaja de impuestos a las mujeres se trasladará a los beneficios empresariales. Si ahora una mujer casada (que es la que puede plantearse la opción de quedarse en casa) está dispuesta a trabajar por un determinado salario, con la rebaja estará dispuesta a trabajar por menos. Esto permitirá a los empresarios ofrecer menores salarios a las mujeres (no solamente de las mujeres casadas), introduciendo un peligroso factor de permanencia de la desigualdad salarial.

Las causas de las diferencias salariales son complejas y todas ellas deben ser eliminadas. Los prejuicios de los empresarios, su prevención frente a los costes extra-laborales que les puede acarrear las mayores ausencias de las mujeres por razones de cuidado, la falta de poder reivindicativo de las propias mujeres. Y algunos de estos fenómenos se verían reforzados por la rebaja de impuestos a las mujeres: los empresarios encontrarían justificación para pagar menos, las mujeres perderían argumentos para exigir igualdad de trato. En definitiva, significaría renunciar al principio de ‘a trabajo igual salario igual’ que tanto nos ha costado adoptar.

La baja tasa de empleo femenino, por su parte, es una rémora para la economía de nuestro país y también un grave problema social. Las mujeres que no tienen empleo tampoco tienen independencia económica. Como consecuencia, están mucho más indefensas ante la violencia de género, tienen más riesgo de pobreza y exclusión social, más problemas de salud y de autoestima. Pero ¿quiénes son estas mujeres, cómo combatir sus problemas y cómo incorporarlas al empleo? Dos son los colectivos implicados: las desempleadas y las llamadas inactivas o excluidas del mercado de trabajo. En ninguno de los dos casos se están tomando las medidas adecuadas y, aunque la existencia de programas especiales ‘para mujeres’ puede dar la impresión de que se les da trato de favor, la realidad de la corriente principal de las políticas públicas es muy diferente.


En España el paro femenino es persistentemente casi el doble que el masculino. Sin embargo, según los indicadores proporcionados por la Comisión Europea, los Servicios de Empleo dedican menos tiempo, y proporcionan menos ofertas de trabajo, a las mujeres que a los hombres. Las categorías de desempleo compuestas mayoritariamente por mujeres no obtienen la dedicación específica (y el presupuesto) que se requeriría, Parados/as de larga duración, ex–cuidadores/as, parados/as cabezas de familias monoparentales con necesidad de servicios de educación infantil para sus hijos/as mientras ellas/os se forman y buscan empleo, paradas/os mayores de cierta edad sin experiencia laboral previa o con periodos importantes de desconexión del mundo laboral, etc. Todas las personas con estos problemas deben ser atendidas especialmente, no solamente las mujeres, y naturalmente no por ser mujeres sino porque su reinserción es más difícil y sus necesidades mayores.


Así que no es necesario, y a mi entender no es conveniente, establecer medidas ‘para las mujeres’ en políticas activas de empleo, sino que basta con eliminar las prácticas viciadas que dan preferencia al trabajador industrial ‘de toda la vida’ y ‘padre de familia’. Estas prácticas contravienen los principios rectores de las políticas públicas según los cuales debe dedicarse más atención a quien más lo necesita. No se trata, pues, de ofrecer un trato de favor o ventajista a las mujeres sino de eliminar los sesgos de género, así llamados porque consisten en ofrecer un trato preferente a los hombres mientras se descuidan las situaciones que afectan a las mujeres. Con la neutralidad nos basta, la cuestión es distinguir entre las políticas verdaderamente neutrales frente al género y la apariencia de neutralidad (políticas llamadas en la literatura feminista ‘gender blind’ o ‘ciegas frente al género’). La cuestión, también, es vigilar los indicadores y presupuestos correspondientes desagregados por sexos dentro de cada categoría, pues existen evidencias estadísticas de que los hombres son más visibles que las mujeres, así en los servicios de empleo como en las empresas, en el sistema educativo y en todos los ámbitos y situaciones de la vida. ¿De qué nos sirven los programas especiales (sistemáticamente con un presupuesto simbólico) si se nos ignora en los programas generales? La mitad de la atención, ni más ni menos, eso es lo que necesitan las mujeres, y falta muchísimo para llegar a ello. Sistemas como las cuotas, la evaluación de género de (todas) las políticas de empleo, etc, son necesarios, no para dar preferencia a las mujeres sino para eliminar la preeminencia de la que hoy en día son objeto los hombres. No es necesario llamar a eso acción positiva: es simplemente justicia.


Las políticas activas de empleo no son suficientes, pues el mercado de trabajo es solamente una parte de la organización social. La reserva de mano de obra está compuesta, mayoritariamente, por mujeres casadas y otras que desarrollan tareas de cuidados en el entorno familiar, ya sea mantenidas por sus familias o por las, recientes en España, prestaciones para el cuidado. Son estas personas, y no otras, las que necesitan políticas específicas para su incorporación al mercado de trabajo. Las mujeres solas, con o sin cargas familiares, registran ya tasas de actividad similares a las de los hombres.

Sin embargo, las políticas públicas incitan a las mujeres a caer y/o a continuar en esa situación de cuidadoras que tan malas consecuencias les acarrea. La tributación conjunta en el IRPF y las crecientes oportunidades de retirada del mercado de trabajo para el cuidado de hijos/as y dependientes (por ejemplo las excedencias por cuidado de hijos/as, y muy especialmente ahora el artículo 18 de la Ley de Dependencia), la desigualdad entre los permisos de maternidad y paternidad, desincentivan la participación laboral de las mujeres casadas. Todas estas medidas tienen efectos negativos sobre el empleo de estas mujeres que se retiran, pero también del empleo femenino en su conjunto. Un empresario, a la hora de contratar a una mujer o a un hombre, no sabe si esas personas van a tener hijos o dependientes que cuidar. Lo que sí saben es que las mujeres tienen una probabilidad mucho más alta de ausentarse por razones de cuidado, lo que puede originarle costes extra-laborales importantes. Este fenómeno, que se conoce como ‘discriminación estadística’, afecta a todas las mujeres. No sería más lógico empezar por eliminar estos des-incentivos diferenciales? Si se quieren igualar las tasas de empleo de ambos sexos, lo más urgente es igualar e individualizar totalmente el sistema de impuestos y prestaciones. Para ello tampoco se necesitan programas especiales dirigidos a mujeres.


Pero ¿se quiere verdaderamente que las mujeres abandonen su rol de cuidadoras y/o de dependencia económica de sus maridos? ¿Se quiere que las mujeres casadas se incorporen al empleo de calidad? En ese caso, no basta con eliminar los obstáculos fiscales al trabajo asalariado de estas mujeres, ni siquiera bastaría con incentivar fuertemente su empleo. Con muchos menos impuestos podrían verse más impulsadas a trabajar pero, ¿qué harían con los niños/as y dependientes? Parece que en todo esto se olvida un importante detalle: si las mujeres casadas trabajan a tiempo completo en menor medida que los hombres, ello se debe en gran parte al coste de oportunidad (aunque esto se ignora en los modelos económicos clásicos, su disyuntiva no es ocio – trabajo sino trabajo doméstico – trabajo asalariado). ¿O es que se pretende que estas mujeres, ante unos salarios reales más atractivos, se incorporen al empleo sin abandonar el trabajo doméstico? ¿O quizás se piensa en que se incorporen a tiempo parcial, en posiciones precarias y con doble jornada de trabajo? Esto les complicaría aún más la vida y no les proporcionaría independencia económica. Queda, pues, pendiente la pregunta clave: ¿Qué hacemos con el trabajo doméstico?


Los ‘hasta 75 euros más al mes de ingresos’ que ha prometido el PP, ni cualquier subvención o desgravación indiscriminada para todas las mujeres trabajadoras, alcanzará a ser una ayuda significativa para el cuidado infantil a aquellas familias necesitadas. No moverá tampoco la tasa de actividad de las mujeres no casadas, pues estas ya están plenamente incorporadas. ¿A qué viene entonces este despilfarro? Es además un intervencionismo sin precedentes pretender incidir en los desequilibrios del mercado de trabajo subvencionando el 50% de la oferta. Sería divertido si no fuera trágico: los neoliberales convertidos en el colmo de intervencionistas. ¿Qué fue de la mano invisible?

A estas alturas tenemos ya suficiente experiencia acumulada para no tener que discutir en el vacío. Sabemos los efectos de unas y otras medidas, las políticas que han aumentado en algunos países las tasas de actividad de las mujeres casadas. Sabemos que, para que la mayoría de las mujeres puedan compatibilizar maternidad y empleo de calidad, son necesarias dos condiciones: servicios públicos de cuidado y corresponsabilidad de los hombres en el trabajo doméstico. Y sabemos las políticas que aumentan la dedicación de los hombres al trabajo doméstico: permisos de paternidad intransferibles, políticas educativas igualitarias e intervenciones específicas para el entrenamiento desde pequeños, horarios más cortos, eliminación de los topes de cotización a la Seguridad Social y de todos los demás incentivos a las jornadas excesivamente largas, etc. ¿Cómo es posible que los mismos que hacen oídos sordos a todas estas evidencias científicas inventen medidas tan imaginativas por no decir rocambolescas?


Tanta imaginación unidireccional solo tiene una explicación: en realidad estas personas no se imaginan ni por un momento que las mujeres puedan incorporarse al empleo en igualdad de condiciones que los hombres, y mucho menos que los hombres puedan compartir el trabajo doméstico en pie de igualdad. De hecho, siguen defendiendo un modelo de familia tradicional donde la mujer esté sometida al marido y cuide de los hijos en casa. Por eso ni piensan en eliminar la tributación conjunta, proponen alargar el permiso de maternidad y no impulsan un sistema de educación infantil público.

Que las mujeres se incorporen al empleo y a la vez sigan desempeñando su rol diferencial; que tengan niños/as y a la vez trabajen fuera de casa sin participación de sus maridos y sin servicios públicos. Todo esto puede alcanzar a un sector de la clase media, a costa del empleo precario de las mujeres inmigrantes; y ni siquiera permitirá que esas mujeres profesionales tengan la misma disponibilidad y las mismas posibilidades de promoción que sus compañeros hombres. Pero esta ‘solución’ no servirá para la mayoría de las mujeres. La mayoría no podrá permitirse pagar con su sueldo el cuidado de sus hijos/as y, aún con doble jornada, se verá abocada al trabajo precario, a periodos de inactividad y al tiempo parcial.



Estas supuestas ‘ventajas’ para las mujeres, como la rebaja de impuestos propuesta, nunca son tan generosas como para llegar a equilibrar las verdaderas diferencias (en este caso, aproximadamente el 30% de diferencia de ingresos medios). Tampoco atienden las necesidades de las personas realmente necesitadas. Mucho menos eliminan los factores que empujan a las mujeres a la dependencia económica. Sin embargo, contribuyen a la permanencia de la desigualdad: en lugar de atajar las causas, contribuyen a la falsa impresión de que se da preferencia a las mujeres. No se necesitan ‘políticas para las mujeres por ser mujeres’ ni compensaciones en lugar del salario y la posición que se han ganado por su formación y su trabajo, sino aplicar los principios de la actuación de los poderes públicos y de la política social a toda la ciudadanía.

En resumen, en lugar de tanta imaginación desperdiciada, ¿no sería más barato, más eficiente y más justo emprender de una vez por todas el camino de la igualdad? Basta con imaginarse una sociedad de personas sustentadoras/cuidadoras en igualdad y poner en pié las políticas públicas que se han demostrado eficaces para conseguirla. Imaginar que los hombres pueden cambiar de comportamiento y asumir su parte en el trabajo doméstico y de cuidados, al igual que las mujeres ya están asumiendo su parte en el trabajo asalariado. ¡Venga chicos, vosotros podéis!

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sgd | 11/02/2008 | |


  1. Muy de acuerdo con las precisiones del texto en sus párrafos 2º (de… “esta rebaja de impuestos a las mujeres se trasladará a los beneficios empresariales”) y 7º (”ni cualquier subvención o desgravación generalizada para todas las mujeres trabajadoras alcanzará a ser una ayuda significativa al cuidado infantil para aquellas familias necesitadas”). Y muy buena noticia, sobre todo, que su autora lo sostenga… por cuanto supone una positiva rectificación frente a lo hasta ahora siempre sostenido respecto al precedente de otra Desgravación introducida en el IRPF por el PP desde 2003: los ‘100 euros/mes’ para las madres de criaturas menores de 3 años. En aquel caso, Mª Pazos polemizó [ver ‘Género y política fiscal en España. Propuestas de Reforma para el IRPF’: IEF, 2005] contra quien, como la Secretaría Confederal de la Mujer de CC.OO, juzga “inaceptable” que se niegue tal Ayuda a madres más necesitadas o ’sin trabajo’ (por cuenta ajena) mientras lo cobra toda ‘empleada’ aunque sea con ingresos como los de Ana Patricia Botín o las Koplovitz.

    Ojalá que a partir de ahora todas persona progresista coincida ya en defender aquí algo tan básico como “Aumentar la actual Deducción por maternidad a cualquier madre, esté o no en el mercado laboral; y acompañarlo de Transferencias directas a todas las madres que reuniendo estas mismas condiciones no tengan la obligación de tributar en el IRPF por no alcanzar los rendimientos mínimos exigidos al efecto. De tal modo se pretende alcanzar un doble objetivo: facilitar alguna ‘conciliación’ entre la vida laboral y familiar de todas las madres trabajadoras por cuenta ajena o propia, e incentivar a las que trabajan en el mercado informal a emerger al mercado laboral legal… beneficiándose además con ser titulares de Derechos sociales directos como el de jubilación…” [ver con ‘Análisis del Presupuesto desde Perspectiva de Género en España, Canadá y Australia’. Estudios de Investigación del Instituto de la Mujer: Paloma de Villota e Ignacio Ferrari, 2005]

    A ver si así por fin podemos (rechazando todas esas medidas que, como tan bien dice ahora el párrafo 9º, “…no se imaginan ni por un momento que […] hombres puedan compartir trabajo doméstico en pie de igualdad. Y, de hecho, siguen defendiendo modelos de familia tradicional donde la mujer sometida al marido cuide de los hijos en casa…”) ponernos de acuerdo en que, según concluía el texto, “No se necesitan políticas para las mujeres por ser mujeres, sino aplicar principios de la actuación de los poderes públicos y de la política social a toda la ciudadanía […] ¿No sería más sensato emprender, de una vez por todas, el camino de la igualdad?”… [ver también ‘Políticas públicas vs. dádivas’, Mª Teresa Bazo= http://www.almendron.com/tribuna/?p=18817 en El Correo 14/2/8]


    Xuanabello    24.02.08    #
  2. Hola Carmen, hola Xuanabello,
    Gracias por el comentario. Lo bueno de prestación-desgravación de los 100 euros era que podía entenderse como una compensación por cuidado infantil, ya que era para madres trabajadoras CON HIJOS/AS MENORES DE 3 AÑOS (algo más específico que ‘mujeres trabajadoreas’). Al compensar a las familias con hijos donde los dos progenitores trabajan fuera de casa, proporciona un incentivo para que las mujeres no abandonen el empleo. Su diseño era (es) deficiente ya que, si se trataba de una compensaciòn por cuidado infantil, debería haber sido para todas las familias en las que no hubiera ninguna persona fuera del mercado de trabajo. En la práctica la diferencia no sería significativa, pero eso hubiera sido lo correcto para no dar la impresión de que se daba trato de favor a las mujeres ni de que los hijos son competencia exclusiva de las mujeres. O también se podría haber condicionado al uso de servicios de educación infantil. Pero desde luego, la crítica de CCOO iba en sentido inverso: no entendían cómo se podía establecer una desgravación para una situación específica. Esto me parece un poco extraño y sin precedentes: las desgravaciones se establecen en función de NECESIDADES. La pregunta sería: Hay alguna necesidad de ‘todas las mujeres’? Bueno, seguimos….


    Maria Pazos    25.02.08    #
  3. ¡Magnífico!: entonces, por fin, estaremos de acuerdo con que no se justifica penalizar a niguna criatura (menor de 4 años) por ser hija de su madre… mientras ésta forme parte de una mayoría de personas que carecen de remuneración alguna por sus trabajos aun en este Reino donde vivimos y declaramos el IRPF (a fortiori: es de imaginarnos que tampoco aprobamos excluir en la Desgravación a criatura devenida huérfana de su madre con edades en las que precise aun cuidado infantil, lo que la Ley actual no contempla)...

    ¡Ojalá que podamos pasar también muy pronto a una coincidencia sobre la 2ª reivindicación, no menos urgente, para el caso de las personas ‘cónyuges a cargo de otras jubiladas con la pensión mínima’ a quienes la Segur. Social sólo da ‘complementos de su PNC’ por 4 euros/día, aun hoy, a menos de que pasen a ser viudas (son mujeres en su mayoría)! = “Alguna Renta Básica Ciudadana es viable aquí ahora: Mayores y Niñez primero …”= http://www.nodo50.org/reformaenserio/articulos/marzo2006/RB_primer.pdf


    xuanabello    28.02.08    #

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